Historia del proyecto (1978 - 2001)

EL Proyecto Arqueológico Sicán se inició en el año 1978, gracias al esfuerzo de un joven arqueólogo japonés, Izumi Shimada, quién dos años antes había recibido su doctorado en la Universidad de Arizona (EEUU). Su tesis doctoral consistió en definir la organización socio-económica de Pampa Grande, un enorme asentamiento urbano ubicado en el valle medio del río Lambayeque. La ciudad fue construida en torno a una pirámide monumental de adobe, conocida como Huaca Fortaleza, y se constituyó en el centro político y religioso de la región durante la fase final de la cultura Moche. Al haber definido que la ocupación de Pampa Grande llegó a su fin entre los años 700-750 d.C.; Shimada se preguntaba qué habría sucedido con la población y la tradición cultural Moche, las que habían persistido durante 500 años, y qué grupo humano habría llenado el vacío político y religioso producido con el fin de los Moche.

Hasta esos momentos, la extensa región de Lambayeque había recibido escasa atención por parte de los arqueólogos, a pesar de que varios indicadores señalaban su considerable complejidad política, el gran tamaño de su población y su riqueza económica. Esta región no solamente se caracterizaba por presentar las más grandes estructuras de adobe de Sudamérica, sino también la mayor densidad de estas edificaciones. Además, existían numerosos asentamientos de gran tamaño, una serie de largos canales que unían varios valles y extensos campos agrícolas, documentados por investigadores anteriores como Paul Kosok y Richard P. Schaedel. Sin embargo, la opinión predominante consideraba a la región de Lambayeque como marginal con relación al “núcleo” de los desarrollos culturales norteños: el valle de Moche (donde se encuentra ubicada la ciudad de Trujillo).

Shimada estaba convencido de que la región había sido un centro cultural importante en la época prehispánica, por lo que se necesitaba una investigación a largo plazo. Su búsqueda por definir los desarrollos culturales posteriores a Moche, lo condujo hasta el área del Bosque Seco Ecuatorial de Pomac (utilizado como potrero en la ex -hacienda Batán Grande), ubicada en el valle medio del río La Leche. Shimada estaba intrigado por la extraordinaria concentración de pirámides en el área y el intenso saqueo de sus tumbas asociadas. En Pomac, él llegó a contabilizar más de 100,000 pozos de huaqueo y cientos de zanjas cavadas por bulldozers. A partir de estas evidencias, Shimada planteó que estas pirámides y tumbas indicaban la presencia de una cultura compleja, y que Pomac presentaba las características de un centro religioso muy importante.

Es en este contexto donde surge el Proyecto Arqueológico Batan Grande-La Leche, posteriormente denominado Proyecto Arqueológico Sicán (PAS). Lo poco que se conocía sobre la sociedad que se asentó en Pomac, se basaba en el estudio del estilo artístico de los objetos profanados de las tumbas. Era evidente que se necesitaba una continua y exhaustiva investigación, basada en excavaciones sistemáticas de carácter científico. De esta manera, el proyecto estableció sus objetivos de investigación a largo plazo: se querían definir los aspectos cronológicos, el entorno ambiental, los procesos de desarrollo, la organización, y los logros tangibles e intangibles de la cultura Sicán. Para alcanzar estas metas, Shimada planificó una investigación de carácter regional que duraría un promedio de 15 años.

Hasta el año 2001, luego de 23 años de labor continua, el equipo del Proyecto Arqueológico Sicán ha conducido 16 temporadas de trabajo de campo y 5 temporadas dedicadas a los análisis de gabinete. Más de 30 especialistas y 40 estudiantes graduados y no graduados, pertenecientes a diferentes disciplinas y países (Cuba, Inglaterra, Alemania, Hungría, Japón, Perú, España, y EEUU), han participado en el proyecto. Como resultado, hasta la fecha se han publicado 70 trabajos de carácter profesional y se han escrito 20 tesis (doctorales, de maestría y de bachillerato) en idioma español, inglés, alemán, y japonés.