Historia del museo

El museo fue inaugurado el 20 de marzo de 2001, pero abrió sus puertas al público recién el 4 de noviembre de 2001. El Museo Nacional Sicán es el resultado de dos décadas de investigación ininterrumpida realizada por el Proyecto Arqueológico Sicán (PAS), dirigido por el Dr. Izumi Shimada (Southern Illinois University), en el Santuario Histórico Bosque de Pomac, ex-hacienda de Batan Grande, ahora distrito de Pitipo (valle de La Leche, región de Lambayeque). Esta zona fue conocida en lengua Muchik como Sicán o “Casa de la Luna”.

Ubicado en la ciudad de Ferreñafe, a 20 Km. al norte de la ciudad de Chiclayo, en el camino que conduce hacia el Santuario Histórico Bosque de Pomac. el Museo Nacional Sicán se dedica a exhibir, investigar, proteger, difundir, conservar y promover la Cultura Sicán o Lambayeque (750 y 1,375 d.C.), tanto en territorio nacional como en el extranjero, contribuyendo así a preservar el legado cultural peruano, fortalecer la identidad regional y a desarrollar la actividad turística en beneficio de la localidad.

El edificio del museo tiene la forma de una pirámide trunca que se inspira en los majestuosos y monumentales centros ceremoniales Sicán de los bosques de Pomac, con un área construida de 2,734.05 m² y 19,706.81 m² al aire libre. El museo es un edificio de dos plantas. En la planta inferior están la recepción, la sala de exhibiciones temporales, el salón de conferencias, y una pequeña cafetería; así como las oficinas administrativas, la biblioteca, los laboratorios de conservación y los almacenes de material arqueológico. El segundo piso está dedicado por completo a la exhibición permanente.

La exhibición permanente se centra en todos los aspectos de la sociedad Sicán y su cultura, procurando proporcionar una visión global de este importante desarrollo cultural nor-costeño. Todos los objetos arqueológicos que se exponen provienen de excavaciones científicas, y los dioramas han sido cuidadosamente elaborados sobre la base de los conocimientos disponibles acerca de las tecnologías prehispánicas. De esta manera, se podrán apreciar detalles de la vida doméstica de la población Sicán, así como los procesos de manufactura de cerámica y metales; además de la recreación de dos tumbas de miembros de la nobleza, que contenían ornamentos de oro y otros bienes valiosos. Por su parte, los objetos arqueológicos son exhibidos en su contexto de uso o manufactura, y se incluyen explicaciones acerca de cómo los arqueólogos, y sus colaboradores de otras disciplinas académicas, realizan sus investigaciones.

El Museo Nacional Sicán posee varias características que lo distinguen de los museos existentes en el país y en otras partes del mundo. Su función principal es la de constituirse como un centro de investigación que profundice los estudios de la cultura Sicán, en particular, y de otros desarrollos culturales de la región lambayecana. Sin embargo, el museo no solo actúa como una entidad científica, también se convierte en una institución cultural que apoya en aspectos educativos a la comunidad, tanto local, regional como nacional. Desde esta perspectiva, el museo actúa como un centro de consulta, capacitación y asesoría cultural para la región Lambayeque y el resto del país.

La información que brinda el museo permite que la población local tenga conciencia y respeto hacia su propia herencia cultural, la misma que fortalecerá su identidad regional. Por otro lado, permite el desarrollo de un turismo sostenido de la región culturalmente Sicán, promoviendo el ecoturismo y turismo cultural hacia el Santuario Histórico Bosque de Pomac, en particular, y la provincia de Ferreñafe, en general.

Finalmente, el primer director que tiene el Museo Nacional Sicán es el arqueólogo Carlos G. Elera Arévalo (Ph.D. en la universidad de Calgary, Canadá) quien tiene experiencia en la arqueología de la costa norte del Perú. El Dr. Elera participó, primero como estudiante, y posteriormente como co-director peruano del Proyecto Arqueológico Sicán.