Cosmovisión religiosa

Las manifestaciones artísticas Sicán Medio se caracterizaban por su estilo figurativo y su naturaleza religiosa, debido a que su principal función era la difusión de la ideología patrocinada por la elite. El arte sintetizó motivos, convenciones y conceptos Wari (Pachacamac) y Mochica seleccionados, generando una nueva configuración. El rango de motivos representados era relativamente bajo, y los personajes aparecen en vistas frontales y de perfil. Esta integración otorgó prestigio y legitimidad a la emergente religión Sicán Medio. Si bien el estilo artístico Sicán alguna vez fue considerado como “epigonal” (en el sentido de ser el sucesor menos distinguido del ilustre estilo Wari), en la actualidad sabemos que fue bastante particular e innovador, y gozaba de un considerable prestigio sobre gran parte de la costa peruana.

El distintivo del arte Sicán Medio es el icono del “Dios Sicán”, con un rostro en forma de máscara y ojos alados. Este icono dominó todos los medios artísticos y soportes, siendo representado en cerámica, metales, textiles, madera, etc. Si bien el “Dios Sicán” ha sido descrito con frecuencia como el héroe legendario Naymlap, fundador de la primera dinastía de gobernantes de Lambayeque, más parece haber fusionado las convenciones y conceptos de las deidades masculinas celestiales Mochica y Wari. Los ojos alados, como en el caso del arte Mochica, con probabilidad indican el carácter mítico de sus portadores. En ocasiones, el dios es mostrado con rasgos de ave, tales como alas, pico ganchudo y garras.

El “Dios Sicán” era mostrado como omnipotente con poder para controlar todas las preciadas fuerzas celestiales, fundamentales para la vida y la abundancia. En este sentido, el “Dios Sicán” era presentado a la luz del día o bajo el cielo nocturno. En algunos casos, es representado parado sobre el océano, portando un tumi en una mano y una cabeza trofeo en la otra, y flanqueado por el sol y la luna. Por lo general, el dios es mostrado asociado con animales nocturnos (p.e. zorros) o con animales que aparecen al comienzo del verano, cuando en la costa aumenta el caudal del agua proveniente de la serranía (p.e. sapos e iguanas). Los lagrimones mostrados bajo sus ojos y el uso de la esmeralda para representar la pupila, simbolizarían el agua crucial para la agricultura.