Producción artesanal

Los artesanos Sicán Medio desarrollaron sofisticadas tecnologías cerámicas, textiles y metalúrgicas, siendo herederos de la antigua tradición artesanal que caracterizó a la región de Lambayeque desde los orígenes de la civilización andina.

En cerámica, utilizaron dos técnicas de manufactura asociadas a vasijas de características y funciones distintas. Las vasijas utilitarias (p.e. cántaros y ollas) fueron elaboradas con la técnica de la paleteado, mediante el uso de paleta y yunque. El paleteado no solo formaba y reforzaba las paredes de la vasija, sino también decoraba su exterior con diseños figurativos y abstractos. Entre estos diseños, resaltan los que representan miniaturas de objetos valiosos o iconos, tales como las botellas de doble pico, los tumis, hachas monedas (denominada localmente como “naipes”), el sol, las iguanas, los felinos sentados y el Dios Sicán. Durante el periodo Sicán Medio, se produce, por primera vez en la costa norte, el uso extendido de la decoración con paleta.

Por su parte, las vasijas finas (p.e. botellas de gollete simple y de doble pico) fueron elaboradas y decoradas mediante el uso de moldes. Estas vasijas fueron cocidas en hornos de forma ovalada, semi-cerrados, a una temperatura que variaba entre los 700 - 900 ºC. Los ceramistas Sicán Medio se distinguían por producir cerámica negra, en una atmósfera reductora, mediante el probable uso de estiércol seco de llama como combustible. Esta tecnología de quema, junto con el prestigio del arte religioso Sicán Medio, parece explicar la rápida difusión y popularidad del acabado negro en gran parte de la costa, el que suplantaba la policromía impuesta por las expansiones Wari- Pachacamac.

En el caso de los textiles, las escasas muestras que se han podido recuperar nos ilustran sobre el uso del algodón nativo de colores naturales, así como fibra de lana de camélido. Fue notable el conocimiento de una gran variedad de técnicas como el tapiz, telas pintadas, uso de plumas multicolores, etc. El dios Sicán o Naymlap aparece con mucha frecuencia representado en los tapices, así como son notables los rollos de telas pintadas encontradas en las tumbas, que probablemente sirvieron para ser colocadas en paredes de estructuras arquitectónicas asociadas a la elite. Aún está por hacerse un estudio más exhaustivo del legado textil Sicán o Lambayeque, en cuanto tecnología y rica iconografía religiosa que fuera representada.

Uno de los más importantes legados Sicán Medio fue su tecnología metalúrgica. Si bien sus objetos de oro son los que más atraen la atención del público, fue su éxito en la fundición a gran escala de cobre arsenical lo que distinguió a la metalurgia Sicán. Si se compara con el cobre puro, esta aleación ofrece una ductilidad superior (la capacidad de un material a ser deformado sin quebrarse), mayor fuerza, dureza y resistencia a la corrosión. Fue utilizada para producir una amplia variedad de artículos utilitarios (p.e. cuchillos, agujas, e instrumentos para cavar). Su fundición fue realizada en pequeños hornos en forma de pera, utilizando carbón como combustible, y el aire suministrado por el pulmón humano, a través de cañas complementadas con tubos de cerámica. La carga de fundición fue preparada con mineral de cobre, triturado con una roca (chungo) sobre un yunque estable de piedra (batán). Los talleres de fundición de metal han sido localizados a lo largo de toda la región Lambayecana, y esta producción a gran escala de cobre arsenical se constituyó como la gran fuerza impulsadora de la economía Sicán Medio.

La orfebrería Sicán Medio se distinguió por la escala sin precedentes en la producción y uso de los metales preciosos. Los conocidos cuchillos ceremoniales (tumis) y las máscaras de oro, son objetos Sicán saqueados de tumbas de elite. Lo que de manera tradicional es descrito como oro o aleación de oro, son aleaciones oro-plata-cobre que varían desde uno hasta 21 quilates. Las aleaciones de menos de 10 quilates, son denominadas Tumbaga. Siguiendo la tradición de la costa norte, la orfebrería Sicán enfatizó el trabajo en láminas de metal, mediante la utilización de martillos y yunques de piedra. El recortado y el repujado fueron las principales técnicas decorativas. Para elaborar una gran variedad de objetos, los orfebres Sicán produjeron un amplio rango de aleaciones, de oro-plata-cobre, con diferentes propiedades mecánicas y colores. El uso y la acumulación de objetos de metales preciosos fue una prerrogativa de la elite. Los objetos de metales preciosos se convirtieron en el estándar artístico, portando la iconografía Sicán Medio y siendo imitados por la cerámica y otras artesanías.