| Centro político
|
 |
|
El Complejo Arqueológico Sicán
está definido por una docena de pirámides
monumentales, formadas por plataformas de
múltiples niveles, que ocupan 160
hectáreas. Algunos de estos templos
fueron en realidad de dimensiones monumentales,
como por ejemplo Huaca Rodillona, la que
medía 100 m. de lado por 40 m. de
alto.
En la actualidad, el curso del río
La Leche separa las estructuras monumentales
de Huaca Loro y La Merced; aunque en épocas
prehispánicas, ambas pirámides
estuvieron conectadas. Es posible que durante
la gran inundación producida entre
de 1,050 – 1,100 d.C., el curso del
río se desvió desde su ubicación
original al suroeste, hacia su cauce actual.
La distribución espacial de las pirámides
del Complejo Arqueológico Sicán
es muy particular. Las pirámides
de Huaca Loro (Huaca Oro), La Merced, Las
Ventanas y La Colorada (El Moscón),
rodean un espacio abierto que ha sido denominado
la “Gran Plaza”; con dimensiones
de 500 m. norte-sur y 250 m. este-oeste.
Por su parte, las pirámides de Huaca
Las Ventanas y El Corte, están distanciadas
1 km. entre sí, y se encuentran alineadas
a lo largo del axis este-oeste. Gran parte
de estas pirámides, fueron construidas
entre los años 900 – 1,100
d.C.
Las pirámides Sicán fueron
construidas sobre la base de plataformas
superpuestas, formadas por cámaras
de adobe rellenas de basura u otros materiales
fácilmente disponibles. Antes de
que un nuevo nivel de cámaras fuera
construido, el nivel existente era sellado,
con un techo de barro reforzado con troncos
de madera. Esta técnica de construcción,
permitió una rápida edificación
de las estructuras monumentales, mientras
se minimizaba la inversión en material
y mano de obra. Al mismo tiempo, la técnica
requirió una construcción
unificada a gran escala con materiales y
fuerza laboral centralizados.
Al comparar las principales pirámides
Sicán Medio podemos distinguir dos
tipos, a partir de sus dimensiones y características
estructurales. Algunas de estas pirámides,
como Huaca Corte y Colorada, fueron poco
elevadas y presentaban una rampa central
ancha y corta; mientras otras, como Huaca
Loro y Rodillona, fueron mucho más
altas y poseían una rampa zigzagueante,
larga y angosta, y en la cima un recinto
cercado. Estas diferencias reflejarían
su función diferenciada; unas destinadas
a ceremonias públicas, más
visibles, y otras a rituales exclusivos,
más privados. Sin embargo, ambos
tipos de estructuras presentaban paredes
con murales policromos, mostrando iconos
religiosos, e imponentes columnas de algarrobo,
las que soportaban techos de material vegetal.
Las pirámides cubrían o fueron
rodeadas por numerosas tumbas de élite,
por lo que se sugiere que el Complejo Arqueológico
Sicán fue una ciudad de carácter
religioso. Las investigaciones indican que
los templos estuvieron asociados a talleres
artesanales, depósitos de almacenamiento,
plazas y, con probabilidad, residencias
de elite. Se piensa que la población
residente en la capital era relativamente
pequeña y, tal vez, ascendía
a unos pocos miles de habitantes. Por el
contrario, extensos asentamientos residenciales
rodeaban el perímetro de la capital.
Finalmente, es importante acotar que los
templos de las estructuras piramidales Sicán
Medio o Lambayeque se orientan hacia el
oeste, es decir, a un segmento del litoral
marino lambayecano donde la tradición
oral nativa da cuenta del arribo de numerosas
balsas por el mar pertenecientes al noble
Naymlap y su gran comitiva. Como es por
todos conocido, el legendario Naymlap fue
el fundador de la primera dinastía
de gobernantes lambayecanos.
|